En un autobús lleno a más no poder, un tío empieza a sobar descaradamente los pechos de una señora. Y ésta, visiblemente turbada, exclama:
- Oiga, ¿no podría meter la mano en otro sitio?
- ¡Señora…, no me tiente, no me tiente…!
www.laprensamagazine.cat
No hay comentarios:
Publicar un comentario