26/9/11

Al menos, una sonrisa al día

Javier telefonea al doctor y se pone a gritar frenéticamente al auricular:
- ¡Doctor, doctor! ¡Mi hijo se acaba de tragar un preservativo!


- No se preocupe, voy en seguida – le tranquiliza el médico.
Mientras el médico preparaba su maletín, vuelve a sonar el teléfono y la mis ma voz le grita:
- ¡Déjelo, doctor, ya he encontrado otro!

www.laprensamagazine.cat

No hay comentarios:

Publicar un comentario