21/9/11

Crean un robot, llamado ‘comepetróleo’, que engulle el vertido de crudo en los mares

Cada día se vierten unas 55.000 toneladas de aguas oleosas y restos de hidrocarburos. Y eso sólo en los mares europeos, según Oceana. Con el fin de poner freno a esta marea negra, un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts, en Estados Unidos, ha diseñado unos robots para limpiar los océanos de petróleo.

- El proyecto Seaswarm nació con el fin de limpiar los mares de plásticos y otros residuos. Pero tras el derrame de petróleo de 2010 en el Golfo de México, e inspirados por un tejido de Franscesco Stellacci, del MIT, capaz de absorber aceite, decidimos crear robots para hacer frente a los vertidos de petróleo. Con la idea además de usar estas máquinas para mantener a los seres humanos fuera del ambiente tóxico y peligroso de un derrame -explica a Adam Pruden, líder del proyecto y diseñador de Seaswarm.

Cómo funcionan
Alimentadas con energía solar, cada una de estas máquinas, de 16 metros de largo por siete de ancho, está compuesta de «una cabeza cubierta por una capa de células fotovoltaicas y un cinturón de nanofibras. Las células generan electricidad suficiente para mantener la flota en movimiento varias semanas y proporcionan la energía para propulsarlos hacia adelante.
A medida que la cabeza del robot se mueve a través del agua, la cinta transportadora gira y absorbe constantemente la contaminación. Es entonces cuando el cinturón de nanocables se comprime para extraer el aceite. Cuando la parte limpia de la cinta sale de la cabeza del robot, de inmediato comienza a absorber los vertidos de hidrocarburos, por lo que el proceso de recolección resulta eficiente y continuo. De hecho, con el equivalente de energía que requiere una bombilla del hogar cada robot puede limpiar de forma continua durante semanas.
Aunque no es el único mecanismo diseñado para este fin, es el más sencillo, porque los robots pueden funcionar de forma autónoma y no necesitan volver a la orilla. De hecho, estos robots no sólo pueden cubrir grandes áreas, sino que existe una comunicación continua entre ellos y los investigadores en tierra con el fin de coordinar las labores de limpieza. Además, debido a su tamaño, los robots pueden acceder a lugares de difícil acceso como las costas y los estuarios.

Algo caros… de momento.
Aunque aún es demasiado pronto para fijar un precio, desde el MIT explican que si hay una gran demanda cada robot costaría unos 14.000 euros. Sobre cuántos serían necesarios, depende. En el derrame de petróleo del Golfo de México, habría sido suficiente con 10.000 robots trabajando de forma continua durante un mes. Ahora bien, tanto petróleo recogido tiene que evacuarse en algún momento. Por ello, el equipo está investigando cómo mejorar la tecnología de procesamiento para la colección y digestión del petróleo.
- Tenemos varias opciones. El aceite puede ser exprimido de la tela y acabar en bolsas que sean liberadas para su recogida. O bien, a medida que gira, la tela empapada en petróleo podría moverse a través de una cámara de digestión de microorganismos o bien en una cámara de calentamiento que queme el petróleo. Esta última técnica es, hoy, la más prometedora, ya que la tela –al estar hecha de nanocables de óxido de potasio, manganeso...–, hará que se mantengan estables incluso a temperaturas por encima del punto de ebullición del hidrocarburo, de modo que éste podría evaporarse, mientras que la membrana de nanocables continuaría funcionando.


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